FENÓMENOS DE CONSERVACIÓN CADAVÉRICA

 

Cuando se produce la muerte, tienen lugar unos cambios físico-químicos en el cadáver que van evolucionando hasta su total desintegración. En determinadas circunstancias, este proceso de putrefacción del cuerpo puede verse interrumpido o puede incluso que no llegue a iniciarse, produciendo entonces la conservación del cadáver.

 

Las circunstancias que detienen la descomposición del cuerpo una vez iniciada, están representadas en los procesos naturales conservadores de los cadáveres, denominados: momificación, saponificación o adipocira y la corificación. También se incluye la congelación como proceso natural de conservación.

 

Los cadáveres también se conservan de manera artificial. Esta conservación está regulada legalmente y se realiza con técnicas regladas, mediante líquidos conservadores de fórmula establecida oficialmente.

 

PROCESOS NATURALES CONSERVADORES DEL CADÁVER

 

MOMIFICACIÓN

 

La momificación consiste en la desecación del cadáver por evaporación del agua de sus tejidos, lo que hace imposible el desarrollo de los gérmenes y se detiene el proceso de la putrefacción. Las formas exteriores se conservan, hasta el punto de poder reconocerse las facciones. En cambio, la conservación de las partes internas no es tan completa.

 

La momificación natural comienza por las partes expuestas del cuerpo, como la cara, manos y pies, extendiéndose al resto del cadáver, incluso a los órganos internos. La piel se adapta al hueso y se torna dura, tomando el aspecto de cuero curtido. Las partes afectadas se van encogiendo y toman una coloración parda.

 

El cuerpo disminuye de volumen, pierde peso y se hace tieso y quebradizo. Si el cadáver momificado no está protegido, se va desmoronando por la erosión ambiental, pero si está protegido, puede mantenerse preservado durante muchos años.

 

La totalidad del proceso de momificación tiene lugar en un periodo de 1 a 12 meses, según las condiciones ambientales y el volumen corporal. No obstante, para nuestro clima se puede estimar un período de tiempo de 4 a 6 meses en condiciones favorables.

 

Condiciones para la momificación

 

En cuanto a las condiciones ambientales, las circunstancias favorecedoras del proceso de momificación son la sequedad y aire circulante con facilidad y abundancia.

 

En lo que respecta a las condiciones individuales, se da con más incidencia en los niños recién nacidos, en cuerpos delgados, en cuerpos cuya causa de la muerte fueron grandes hemorragias, diarreas profusas con algo grado de deshidratación, tratamientos prolongados con antibióticos o ciertas intoxicaciones.

 

Data y diagnóstico de la muerte

 

La determinación de la época de la muerte en los cadáveres momificados es muy difícil. En la mayoría de casos, sólo se llegan a diferenciar las momias recientes o pesadas, siempre inferiores a un año, de las momias no recientes o ligeras, de varios años. Incluso pueden distinguirse las momias antiguas, muy ligeras, cuya antigüedad puede ser de siglos.

 

En algunos cadáveres momificados puede reconocerse la causa de la muerte, sobre todo en los casos donde se presentan heridas de corte, punzantes, heridas ocasionadas por proyectiles de armas de fuego, se puede reconocer el surco de ahorcadura o estrangulación. Sin embargo, cuando se trata de lesiones viscerales el diagnóstico puede resultar imposible.

 

De la misma manera, aunque hay que tener en cuenta la alteración que se produce en los rasgos, la identificación del cadáver es, a menudo, posible por la conservación de las facciones. De algunas momias se ha logrado obtener su dactilograma o el grupo sanguíneo. El análisis del ADN puede resolver el problema de la identidad del cadáver momificado.

 

SAPONIFICACIÓN O ADIPOCIRA

 

La saponificación es un proceso de transformación del cadáver, que consiste en el cambio químico que presenta la grasa corporal al convertirse, por hidrólisis (alteración de una sustancia química por el agua), en un compuesto céreo similar al jabón. Se forma una coraza grasa, untuosa y viscosa en estado húmedo, pero que después de haberse secado al aire adquiere consistencia dura, granulosa, de color gris blanquecino. Es producto de la descomposición de cadáveres sumergidos en agua o sepultados en terreno húmedo.

 

La saponificación del cadáver tiene lugar desde el exterior al interior, rodeando el tronco y el esqueleto en las extremidades. La saponificación en la mayoría de las ocasiones suele ser parcial e irregular.

 

El proceso de saponificación comienza en las partes del cuerpo que contienen mayor cantidad de grasa, las primeras en transformarse en adipocira. Paulatinamente, va extendiéndose la sustancia grasa por el resto del cuerpo. En cambio, los órganos internos apenas sufren esta transformación, por lo que en ellos la putrefacción siguen su evolución.

 

Según algunos autores se requieren de 3 a 12 meses para la formación de adipocira, pero el proceso puede ocurrir en pocas semanas.

 

 

Condiciones para la saponificación

 

Desde el punto de vista ambiental, las condiciones que favorecen la saponificación son la humedad y el obstáculo al acceso de aire, mientras que, desde el punto de vista individual, lo esencial es la existencia de grasa en el cadáver.

 

En alguna ocasión ha posibilitado la identificación del cadáver y la determinación de la causa de la muerte, sobre todo en estrangulamientos, heridas por arma blanca o de fuego, etc.

 

CORIFICACIÓN

 

Es un proceso natural de conservación de los cadáveres que se da en los que son introducidos en ataúdes de cinc o plomo cerrados herméticamente por soldadura. La putrefacción se detiene por carencia de oxígeno. Se caracteriza porque la piel del cadáver asume un color grisáceo y adquiere la consistencia típica del cuero recién curtido. El tejido celular subcutáneo, la musculatura y las vísceras, en especial las abdominales, se reducen sensiblemente de volumen, dando al cadáver un aspecto de marcada desnutrición.

 

La corificación se presenta entre el fin del primer año y en el segundo de conservación, aunque también se ha visto en pocos meses.

 

Se trataría de una especie de embalsamamiento natural, que sólo tiene lugar en el especial ambiente hermético en que se encuentra el cadáver.

 

CONGELACIÓN

 

El frío intenso y prolongado puede propiciar una conservación del cadáver prácticamente indefinida. El enfriamiento continuado a -40 ºC permite la conservación casi indefinida de productos de origen animal y vegetal. Por otra parte, la rápida congelación en nitrógeno líquido a -196 ºC, (crioconservación), permite la conservación en condiciones vitales de material biológico, para su posterior empleo en trasplantes o investigación.

 

La perfecta conservación del cadáver permite su identificación. Pero, una vez producida la descongelación, los fenómenos cadavéricos muestran un curso acelerado, por lo que la autopsia no debe posponerse.

 

PROCESOS ARTIFICIALES CONSERVADORES DEL CADÁVER

 

EMBALSAMAMIENTO

 

Las antiguas civilizaciones ya practicaban la conservación artificial de los cadáveres usando la técnica del embalsamamiento. En la actualidad el embalsamamiento se hace por razones piadosas, a petición de familiares o allegados, o bien por imperativos legales cuando el cadáver debe ser enterrado en determinados lugares, cuando la inhumación debe retrasarse un cierto tiempo, o el cadáver debe ser trasladado para su enterramiento en otro país.

 

MÉTODOS DE CONSERVACIÓN TRANSITORIA

 

1.- Conservación temporal mediante el empleo de sustancias líquidas (formol y agua), inyectadas en cavidades: cráneo, tórax y abdomen y masa muscular.

 

2.- Método de conservación en seco. Se emplean productos antisépticos. No se somete el cadáver a ninguna operación, ni se introducen sustancias en su interior. Dentro del féretro, el cadáver yace sobre una capa de serrín, mezclado con sulfato de cinc, que se riega con solución de formol, procediéndose de inmediato a cerrar el féretro.

 

TÉCNICA DEL EMBALSAMAMIENTO

 

Básicamente, el embalsamamiento consiste en una inyección intraarterial generalizada de un líquido fijador y conservador, que drena la sangre venosa, complementada con el tratamiento simultáneo de las grandes cavidades por la introducción de otro líquido conservador. La operación se completa con un conjunto de maniobras estéticas. Este método se practica en los cadáveres procedentes de donaciones que hay en las facultades de Medicina.

Otras técnicas de embalsamamiento son la parafinización y la plastinación:

 

La parafinización, es un método de conservación que consiste en la deshidratación del cadáver en baños sucesivos de alcohol, solventes de grasas, baños de parafina y medidas de estética. La expresión fisonómica con este método está perfectamente conservada, ejemplo de ello fue el embalsamamiento del cadáver de Eva Perón.

 

La plastinación o plastificación: técnica empleada en los estudios anatómicos que consiste en inyectar una solución conservante, como el formol, en el cadáver y sumergirlo en un baño de acetona para sustituir el agua y deshidratar los tejidos. Finalmente, se introduce en acetona a temperatura ambiente para eliminar la grasa soluble.

 

REFRIGERACIÓN

 

La refrigeración cadavérica se emplea para retrasar durante un tiempo determinado la putrefacción a efectos de las exigencias legales relativas a la autopsia forense, a la identificación, exposición al público o bien por deseo de la familia. Este procedimiento de conservación se realiza en cámaras especiales, que permiten una regulación de la temperatura entre 0 y 4 ºC. Así, se evita la congelación del cadáver y retrasa la putrefacción.

 

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